Traductores en Barcelona

Todos los traductores saben que la traducción no es solamente el producto final, sino que es un proceso. Y en este proceso la cooperación de todas las partes es fundamental. Sin embargo, a veces surgen problemas en la comunicación y, como traductores, es nuestra responsabilidad tenerlos en cuenta para caminar sobre seguro:

1) Falta de contexto: en ocasiones, el traductor no sabe con qué fin se va a utilizar su traducción, y saber si es un texto publicitario, un manual de usuario o especificaciones técnicas de un producto nos puede resultar útil. Los clientes no siempre tienen en cuenta la importancia de la información anterior, pero siempre son partidarios de ofrecer recursos extra si se les solicitan. 

2) Material de referencia: muchos de los clientes no perciben cuán importantes son los documentos de referencia, incluso si es una traducción anterior mal hecha.

3) Falta de terminología especializada: en una traducción técnica, la terminología es uno de los aspectos más importantes y en los que más tiempo empleamos los traductores para resolver. Si el cliente no nos ofrece ningún tipo de ayuda a este respecto, podemos crear nosotros mismos glosarios terminológicos y presentárselos.

4) Preguntarle al cliente: un buen traductor siempre realiza preguntas al cliente, pero hay que tener en cuenta que, a veces, los clientes no tienes la paciencia suficiente para contestar. Mantener la comunicación entre ambas partes es sin duda lo mejor.

5) Cliente no nativo: en ocasiones, los clientes creen saber más que los propios traductores y tenemos que defender nuestras propuestas, por lo que hay que estar preparado para poder citar nuestras referencias.

6) Sin texto definitivo: hay situaciones en las que los traductores no trabajan con la versión definitiva del texto y, si no utilizamos memorias de traducción, todo se puede convertir en un caos. Por lo tanto, podemos gestionar esta problemática mediante un coordinador de proyectos, si se trata de una agencia de traducción, o con el cliente directamente, pero siempre debemos intentar trabajar con la versión final del documento.

María Dolores González
www.quillslanguage.com