Traductores en Madrid

Archivos en formato PDF

A medida que los archivos en formato PDF (Portable Document Format) se hacen más y más comunes en nuestros días, los traductores y las empresas de traducción nos encontramos más a menudo con la necesidad de trabajar con este tipo de documentos. A pesar de las muchas ventajas que ofrece el formato pdf, como por ejemplo la facilidad con la que puede crearse, la posibilidad de utilizar un software gratuito (Adobe Reader) para abrirlos, la protección del contenido, etc., los archivos no pueden modificarse, sino solamente visualizarse. Por lo tanto, no pueden utilizarse como documentos base para traducir. Y es aquí en donde debemos aplicar algunas estrategias, que si se llevan a cabo correctamente, pueden ayudarnos a tener éxito en nuestro trabajo.

 Podemos mencionar básicamente dos estrategias diferentes para traducir archivos PDF:

1. Crear un nuevo documento

2. Convertir el archivo PDF a otro formato en el que podamos sobrescribir el texto original con nuestra traducción.

 Creación de un nuevo documento

- Ventajas:

  • La principal ventaja de esta estrategia es que la traducción puede comenzarse inmediatamente.
  • No se necesita demasiado tiempo de preparación.

- Desventajas:

  • No es posible utilizar memorias de traducción o herramientas similares para trabajar.
  • El texto generalmente no debería superar las 2-3 páginas y debería contener un formato fácilmente reproducible en nuestro documento traducido, ya que de lo contrario nos llevaría demasiado tiempo recrear el formato original.
  • Existen muchas más posibilidades de omitir no solamente oraciones, sino inclusive párrafos completos en nuestra traducción, y estas probabilidades se incrementan a medida que los archivos son más extensos en cuanto a cantidad de páginas.

 A pesar de que las desventajas parecen sobrepasar las ventajas, esta estrategia es muy fácil, y solo exige los siguientes pasos: 

  1. Crear un documento nuevo en el formato que nuestro cliente lo haya solicitado. Puede ser Microsoft Word, Excel, PowerPoint o los muchos formatos disponibles en el mercado.
  2. Abrir el documento PDF original y utilizar la vista de “Mosaico” para poder visualizar ambos documentos al mismo tiempo. Esto nos ayudará a no perder de vista el original. También es posible imprimir el documento PDF y leerlo en formato papel.
  3. Escribir la traducción en el nuevo documento.
  4. Reproducir, lo más fielmente posible o según las especificaciones del cliente, el formato del documento original. Este paso puede llevarse a cabo mientras realizamos la traducción o como un paso post-traducción.

 (continúa en la 2.ª parte)